Una ilusión de libertad en la red
Es
innegable que internet ha cambiado, a lo largo de estos 20 años, la forma de
vida de las personas, su manera de comunicarse, de acceder a la información y
hasta la manera de hacer amigos y
compartir vivencias, eso es claro, pero hasta qué punto la red es un sistema
seguro y sin riesgo accesible a todos de manera gratuita? Acaso las empresas
desarrolladoras de software y aplicaciones en internet no reciben nada a
cambio? Pues todo hace parte de una ilusión de sistema gratuito y privado. En
verdad estas empresas adquieren incalculable información de cada persona que
accede a la red y esta información es hoy en día la mayor ganancia.
Cualquier
empresa requiere información vital de su público, que permita la dirección
adecuada de productos y servicios que cumplan los requerimientos y necesidades
del consumidor, que correspondan a sus gustos, intereses, actividades, etc, es
por ello que las marcas están dispuestas a pagar grandes sumas de dinero para
conseguir tal información y cada vez que entramos en contacto con la red
dejamos huellas de toda esa información a cambio de la ilusión de acceder a “gratuitamente”
a miles de aplicaciones a través de las cuales realizamos nuestras búsquedas,
trabajamos e incluso nos relacionamos con amigos y familiares. Es así como el
comercio online comercializa nuestra privacidad.
Un
claro ejemplo de ello es GOOGLE, un monopolio que crea innumerables
herramientas gratuitas para obtener adeptos y relegar a los demás motores de
búsqueda posicionándose como el más usado y conocido a nivel mundial. GOOGLE
recopila información importante de cada búsqueda que se realiza en la web generando
grandísimas ganancias.
La
pregunta es si estamos dispuestos a perder privacidad con tal de tener libre
acceso a herramientas sin las cuales muchos ya no podríamos vivir.
Todos estamos expuestos a la red pero especialmente las nuevas generaciones, sin conocimiento de causa y de manera inocente y desmesurada accede a la red para entrar en contacto con el mundo. Para ellos la red es parte vital de su vida y es por ello que entregan todo tipo de información con tal de acceder a determinadas aplicaciones. Es por ello que debe existir un sistema que proteja al usuario, que lo informe y que regule a las empresas que comercializan nuestra información.
La supuesta “libertad
en la red” es tan sólo una ilusión y es necesario que estemos conscientes de
ello y sería maravilloso contar con regulaciones que protejan al usuario, al
consumidor de la red.